FILOSOFIA INSTITUCIONAL

La Congregación de las Hijas de Santa Ana insertada en la  misión de la Iglesia, Madre y maestra y en fidelidad al carisma recibido, vive según la inspiración de su fundadora Beata Ana Rosa Gattorno quien es llamada a la vida, a la identificación con Cristo en el Misterio de su Pobreza, a servir a los hermanos en la Iglesia y en el mundo, a la santidad y asociada a la muerte de Cristo a llegar a la Resurrección confrontada por la esperanza.

 

CARISMA

El Carisma, es un don libre, gratuito e inesperado dado para el beneficio de la comunidad, es una gracia especial del Espíritu Santo ordenada al bien de la Iglesia. Está constituido por el “SER” y el “QUEHACER”. Es decir por: El espíritu de la Congregación, la Misión y por la Espiritualidad.

Los diversos carismas determinan las vocaciones específicas en la Iglesia. Todo cristiano que busca la verdad sobre sí mismo se encuentra comprometido en  descubrir y secundar la propia vocación específica, para identificar y hacer el bien que, en el proyecto divino, sólo él está llamado a realizar para todos los hombres: “Cada cuál ponga al servicio de los demás la gracia que ha recibido, como buenos administradores de las diversas gracias de Dios…para que Dios sea glorificado en todo por Jesucristo”. (1 Pedro 4, 10-11)

La vocación de Rosa Gattorno se inserta en el horizonte universal de las múltiples vocaciones del Plan de Dios.

Rosa es llamada a la vida, a la identificación con Cristo, a servir, a los hermanos en la Iglesia, y asociada a la muerte de Cristo, a llegar a la resurrección confortada por la esperanza.

El proyecto  del Padre se le presenta cada vez más claro a través de los estados de vida – matrimonio, viudez, vida religiosa – que está llamada a vivir.

“Quisiera poder hacerla amar a Santa Ana por todo el mundo ¡cuánto poder tiene junto al trono de Dios! Jesús no le niega nada”

Beata Ana Rosa Gattorno

Carisma de las Hijas de Santa Ana

“Identificarse con Cristo en el Misterio de su Pobreza”

 

CARISMA DE LAS HIJAS DE SANTA ANA

“Identificarse con Cristo en el Misterio de su Pobreza”

ESPIRITUALIDAD

La Espiritualidad, es el conjunto de elementos que caracterizan la vida de las “Hijas de Santa Ana”, su estilo, su comportamiento, su originalidad; es el patrimonio doctrinal y práctico. Tiene sus raíces en la Sagrada Escritura ya que hace referencia a un “Misterio” de la Historia de la Salvación, siendo el mismo Cristo la Fuente y el Centro de nuestra Espiritualidad.

La Espiritualidad de las Hijas de Santa Ana está inspirada en Cristo y en el “Pequeño Resto de Israel” o “Anawin” o “Pobres de Yahveh” de donde descienden Ana, Joaquín y María.

El carisma de las Hijas de Santa Ana donado por Dios a Madre Rosa Gattorno, nuestra fundadora se fundamenta en su espiritualidad:

ESPIRITU DE FAMILIA

Que busca de ser reflejo de la Comunidad Trinitaria viviendo los valores de Fe, Amor y Comunión.

Expresado en un espíritu de comunión, de verdadera fraternidad, de fuerte solidaridad.

ESPIRITU DE POBREZA

Heredado de los “ANAWIN”, los pobres de Yahvé, el pueblo purificado en su fe y abandono en Dios, de corazón desprendido, austero. El pobre de corazón tiene virtudes que nos acercan a Dios: Fe, Esperanza y Caridad. Un pobre que ama a Dios y espera en Él, vive las virtudes de la sencillez, prudencia humildad, y mansedumbre.

DONACIÓN MATERNA/PATERNA

Entrega incondicional hacia los hermanos que se hace acogida, paciente, amigo, confidente, comprensivo.

Expresado en la ternura, bondad, misericordia, atento al más débil.